Personas que sueñan conmigo:

13 de octubre de 2013

Capitulo 33.- {Let me love you}




RT AQUI PARA EL CAPITULO POR FAVOR, ES PARA SABER YO QUIEN LEE LA NOVELA Y SI MERECE LA PENA SEGUIRLA, CADA CAPITULO ES UN RT DISTINTO:

*Recapitulando*
Deja mis labios para pasar desde mi mandibula hasta el cuello, besando cada parte por donde pasa, chupando mi cuello enviándome millones de descargas eléctricas y dejando en él una marca. Dios, esto se está yendo de nuestras manos por momentos.
Capitulo 33.- {Let me love you}
Entrecortadamente respiro, poniendo distancia entre Justin y yo. Intento quitarme de encima de él pero sus manos en mi espalda me lo impiden.
-No se si deberiamos seguir.-Murmuro con voz ronca.-Es que yo nunca...y no se...porque no...yo...no se si lo hare bien...y...no puedo...no se...
Me atraganto con mis propias palabras porque ni siquiera se que decir. Justin alza su mano izquierda para acariciar mi cabeza, mientras reprime una pequeña sonrisa. Pero al final es incapaz de aguantarla y comienza a reír. Le pego en el pecho avergonzada.
-¡No te rías de mí!-Exclamo.
-Lo siento nena.-Se disculpa agarrándome las manos.-Eres muy divertida cuando no sabes que decir y te pones nerviosa, me encanta.
-Ya…-Murmuro separándome de él avergonzada, pero Justin vuelve a juntarme contra su cuerpo rozando nuestras narices.-Quiero que mi primera vez sea especial.
-Lo sé.-Susurra.-Y me encargaré que sea así y cuando llegue el momento, lo sabremos ¿vale? lo siento si me he pasado antes.
-No te disculpes.-Muestro una leve sonrisa.
Con las mejillas sonrosadas levanto mi cuerpo de encima de Justin y me coloco a su lado con las piernas dobladas, sentada como un indio. Cojo un coletero que hay en mi muñeca y anudo mi pelo en un moño alto para que no me estorbe; luego me inclino para darle un beso a Justin.
-¿Sabes lo que me apetece hacer hoy?-Murmura entre mis labios.-Ir a casa de mi madre.
-Vale.-Asiento.-Yo me quedaré con los chicos.
-¡No!-Grita.- ¡Tienes que venir conmigo! Por favor.
Conocer a su madre. A Pattie. La mujer con la que solo había hablado una vez en el concierto de Justin hace mes y medio y que posiblemente le caiga mal. No sé qué hacer, sé que a Justin le hace ilusión por el brillo que veo en sus ojos color miel pero iba a pasar la mayor vergüenza de mi vida.  Me levanto para pensar, aclararme.
-¿A qué hora iríamos?-Pregunto levantando las cejas.-No digo que vaya a ir aun.
-Sobre las doce.-Responde desde la cama dedicándome una sonrisa.-Por favor.
Hace pucheros y rio, es lo más gracioso que había visto. Al final decido ir, pero no se lo digo hasta que no termino de recoger toda la habitación, la ropa de Justin está desperdigada por el suelo al igual que varias camisetas mías así que las doblo y guardo en la maleta. Luego me doy una ducha fría para despertarme y cuando salgo envuelta en una toalla blanca Justin aún sigue mirándome desde la cama en la misma posición que antes.
-¿Puedes dejar de mirarme?-Exclamo pasados unos minutos.-Date la vuelta, tengo que vestirme.
-¿Por qué?-Pregunta.-Eres mi novia.
-Fuera de aquí Bieber.-Ordeno tirándole unos boxers a la cabeza.
Finalmente se levanta emitiendo unos gruñidos.
-Iré a ducharme.-Murmura.
Asiento con la cabeza de espaldas a él mientras cojo unos pantalones de la maleta, y entonces aprovecha para dar una palmada en mi culo. No puedo evitar gritar ante la sorpresa.
-¡¿Eres gilipollas?!-Grito.
-Te quiero.-Canturrea entrando al baño.
No me puedo enfadar con él, aunque lo intente de todas las maneras posibles no puedo, pero si vuelve a hacerme eso juro que le patearé el culo. Aprovecho que Justin se está duchando para llamar a mi amiga, tengo que quedar con ella y contarle todo esto.
-Aquí Débora Clark.-Responde a los dos toques.-Digamelon.
-Voy a conocer  a la madre de Justin, necesito ayuda.
-¡Wow!-Exclama.- ¡¿Ya?! Bueno pues mira, sé tú misma y con eso basta, no te pongas nerviosa.
-Ya lo estoy.-Ruedo los ojos.-Te tengo que contar un mogollón de cosas.
-Lo sé,  cuando tú quieras guapa que siempre estás ocupada.-Me reprocha.
-Lo siento.-Murmuro.- ¿Qué te parece mañana? ¿Puedes venir?
-Sí, Kian tiene comida con su familia así que me libraré de las presentaciones.-Dice alegre.- ¿Paso a recogerte a algún lado?
-No.-Exclamo al segundo.-Si quieres podemos quedar a las diez en el Starbucks que hay enfrente de la estación.
-Guay.-Acepta.-Allí nos vemos.
-Bien, hasta mañana.
-Adiós.-Se despide.- ¡Y relájate!
Como si eso fuera tan fácil, siempre me he puesto nerviosa por cualquier acontecimiento y este era bastante importante. Asique ahora mismo estoy que me subo por las paredes. Justin sale del baño con una toalla colgando de sus caderas. Afuera ya se va escuchando movimiento de gente despertándose, por fin son las nueve de la mañana.  Para que Justin se pueda vestir me salgo de nuestra habitación para ir a la de los chicos, cuando llamo me abre Christian con el pelo totalmente revuelto.
-Buenos días.-Murmura bostezando.
-Hola.-Le muestro una sonrisa.
-¡Vanessa! ¡Vanessa!-Grita Ryan desde dentro.- ¡Ven! ¡Corre! ¡Estas saliendo en la tele!
A la velocidad de la luz tras oír esas últimas palabras entro apartando a Christian de un empujón. Me planto frente a la televisión y en efecto, allí estoy yo.  No me lo puedo creer, son fotos de anoche cuando estaba buscando a Justin. Luego ponen otras cuando nos estamos besando y de título abajo: “la nueva pareja del año” no me lo puedo creer, mi mandíbula de desencaja por completo.
-Dime que es mentira.
-No.-Niega Chaz detrás de mí.-Tienes que llevar cuidado, saben quién eres y van a ir detrás de ti para sacar cualquier cosa que se relacione con Justin.
-Joder, esto sí que no me lo esperaba.
-Tranquila.-Me apoya Ryan.-Sólo hay que llevar más cuidado.
Asiento con le cabeza, siendo consciente de que eso lo debe de haber visto casi todo el mundo entero de todos los distintos continentes. Justin llama a la puerta justo cuando la señora de las noticias pasa a otro asunto, pero no me falta tiempo para explicarle lo que ha salido aunque él lo ve totalmente normal, pues desde el 2009 lleva aguantando ser fotografiado en todas partes, aunque hay cosas como las de Andrew que los medios de comunicación no han podido captar. Y muchísimo mejor así. Después de todo ese jaleo, nos pasamos el resto del día encerrados en el hotel jugando a las cartas o viendo la tele hasta que llega la hora en la que mi novio y yo tenemos que irnos a casa de Pattie, mi suegra. Dios mío. Me pongo algo de vestir bien pero tampoco muy formal:
Y Justin opta por ponerse lo de siempre, unos jeans bajados con una camiseta de tirantes blanca acompañada de una camisa de cuadros. Nos despedimos de nuestros amigos y montamos en el coche, la casa de Pattie está justamente en la otra punta de donde nos encontramos así que tardamos bastante en llegar y mis nervios cada vez son más notarios pues no paro de morderme las uñas y el labio inferior.
-Te vas a hacer sangre al final.-Me avisa mirándome.-Tranquila ¿sí? No es nada del otro mundo, además mi madre es la mejor del mundo y seguro que le caes bien.
-¿Y si me hace preguntas?
-Le respondes.-Ríe, encogiéndose de hombros.-Respira Vane, sólo vamos a comer con ella.
-Está bien.-Asiento cogiendo aire.
Justin, soltando una mano del volante la dirige hasta mi rodilla donde le da un pequeño apretón tranquilizador.  Ya hemos llegado. Una pequeña casa con un perro correteando queda enfrente del coche. Bajamos de los asientos y nos encaminamos hacia la puerta de entrada, Justin agarra mi mano fuertemente, luego la pasa rodeando mi cintura. Antes de que Pattie abra me da tiempo a ponerme de puntillas y darle un beso en los labios a Justin.
-¡Hola!-Grita la mujer cuando abre.- ¡Que sorpresa! ¡Pasad, pasad!
Pattie se hace hacia un lado para darnos acceso a la casa y una vez dentro nos tiende a cada uno un fuerte abrazo que, por lo menos a mí, me deja sin respiración.
-Mamá, esta es hum.-Murmura Justin sujetando mi mano derecha entre la suya.-Mi novia, se llama Vanessa. Estuvisteis juntas en un concierto pero no sé si te acordaras.
-¡Claro que me acuerdo!-Exclama haciendo palmas.-Encantada de conocerte, he hecho macarrones, espero que te guste Vanessa.
-Igualmente.- Sonrío.-Me encantan los macarrones.
-¡Perfecto! Vamos a la cocina, enseguida va a estar la comida.
Asentimos los dos con la cabeza y vamos detrás de la mujer de pelo moreno. No sé cuántos años tendrá pero parece muy joven, llena de vitalidad y alegría. Justin comienza a contarle a su madre varias cosas que hemos hecho esta semana, omitiendo lo de la casa que explotó y varias cosas más. Pattie parece emocionada mientras entre los dos le vamos informando de todas las cosas que hemos estado haciendo.
-¿Y cuándo se lo pediste Justin?-Pregunta, sacando los macarrones del horno.
-En su cumpleaños.-Responde.
-Bien.-Asiente.-Me alegro de que por fin estés con alguien, estoy muy feliz.
Se acerca a él y le tiende un beso en la mejilla, están tiernos que no puedo evitar soltar un suspiro. Por suerte ya no vuelve a hacer preguntas relacionadas con nosotros y la comida se basa en  la niñez de Justin, todas las cosas divertidas que le han sucedido. Siento un pinchazo de tristeza en lo más profundo de mi ser, hecho muchísimo de menos a mis padres y no puedo hacer nada para borrar ese sentimiento tan dañino. El móvil sonando de Justin me saca de mis pensamientos, miro su pantalla y me da tiempo a ver quién es: Melanie. Genial. Ruedo los ojos y Biebs me mira a la vez que dirige su pantalla al teléfono.
-Cógelo.-Le digo.
-No es importante.-Me dice pulsando el botón rojo, mostrando esa sonrisa que te hace evadirte de todas tus preocupaciones por al menos unos instantes.
-Chicos, ya sabéis que sois adolescentes y tenéis las hormonas totalmente descontroladas.-Murmura Pattie agitando sus brazos.-Así que espero que estéis tomando precauciones.
-¡Mama!-Exclama Justin sonrojándose.-Iré arriba a enseñarle la casa a Vanessa.
-Yo solo digo.-Se encoge de hombros.
Justin prácticamente me arrastra sacándome de la cocina hacia las escaleras que llevan a la planta de arriba, donde hay varias habitaciones más.
-Perdona a mi madre.-Murmura mientras subimos.
-No importa.-Elevo mis hombros.-Nunca te había visto sonrojarte y ha sido tierno.
-¿Qué?-Exclama volteándose para mirarme.-No me he sonrojado, un hombre como yo no se sonroja nunca.
-Como tú digas.-Ruedo los ojos.
Llegamos a la primera habitación, en la que hay una pequeña cama en una esquina con una manta de Mickey mouse roja. Enfrente hay un poster algo viejo de Bart Simpson y en una mesa algunos papeles con cosas escritas y dibujos.
-Es mi habitación.-me dice Justin en un susurro cerca de mi oído.
-Me encanta.-Sonrío.
Los demás cuarto son bastante grandes, comparado con la casa en la que yo vivía con Debi es una mansión pero si lo comparamos con las casas que posee Justin esto no es nada, simplemente otra casa más. Después de un rato viendo las habitaciones, mi novio me lleva de nuevo a la suya  apresuradamente se pone a rebuscar entre todos los cajones.
-¿Qué haces?-pregunto divertida.
-Buscar una cosa.-Me responde vaciando una leja.- ¡Dios! ¡Tiene que estar!
Me siento en una esquina de la cama esperando a que lo que sea que busca lo pueda encontrar y al final después de un buen largo rato exclama un “aquí” poniéndose en pie.
-¿Qué es?-Vuelvo a preguntar.
Como Justin está de espaldas a mí no puedo ver lo que es así que lentamente me acerco a él, colocando mis manos en ambos hombros e impulsándome hacia arriba para mirar. Santa mierda. Voltea hacia mí con el objeto en su mano y no puedo dejar de mirarle a los ojos, un poco cristalizados.
-Justin…-Susurro poniendo mis dos manos en mi boca.
Dirijo mi mirada hacia debajo de nuevo a la caja color azul marino y recuerdo todo lo que un día me contó, formándose el nudo en mi garganta.
Miré su regalo, estaba encima de la mesita de noche envuelto en una caja azul marino con puntos rosas que yo había pegado porque sabía que le encantaba la mezcla de esos dos colores, y en su interior había un anillo precioso que se lo daría este día treinta y uno mostrándole todo mi amor y dejándole claro que ella era la única, nadie podría remplazarla jamás.
Y ese era el regalo del que me habló. Era el anillo que él había comprado para Sandy pero que nunca le pudo dar. Y ahora me lo estaba dando a mí. ¿Podría aceptarlo?
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Este capitulo no es nada del otro mundo pero bueno, no quería estar hasta el viernes que viene sin subir, porque entre semana esque no puedo. De todos modos ojalá os haya gustado aunque sea un poquito y no sé si leereis esto pero bueno, hay algunas que por ask me habeis dicho que tengo que implicarme más con la novela, que tengo que subir más seguido y tal; no soy una máquina y casi siempre la inspiración no está de mi parte asi que no puedo subir por ejemplo tres o cuatro veces por semana porque es que no puedo, al final terminaría odiando la novela y dejando de escribir. Asi que espero que lo entendais.
Luego que también me dijeron que me estaba copiando de Danger, no es así, de hecho esta novela es totalmente diferente a Danger, al menos para mi. El tema de los padres de Vanessa, Justin que es famoso y toda la trama en general es totalmente distinta y eso, que mi idea no es copiarme de Danger en absoluto enserio. 
Espero que hayais leido esto porque es muy importante que lo sepais. Un besazo y mil gracias por leer.
PD: SI LEÍSTE EL CAPITULO NO TE OLVIDES DE DARLE RT AL LINK QUE HAY JUSTO DEBAJO DE LA IMAGEN DE ARRIBA DEL CAPITULO. GRACIAS.
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2 comentarios:

  1. Hey, feitaaaaaa. ♥
    POOOOOR FIN pude ponerme al día con tu novela y es tan jsnwksjnsjamajakaiajajakasjs, en serio la amé.
    SUBE PRONTO PORQUE VANE TIENE QUE ACEPTAR EL ANILLO SJSJJSJSJAJSJKAJIAHA
    MAENCANTAO' EN SERIO **
    Cuidate mucho, te quieroooo, feita mia. ♥

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