"El hielo y el fuego son elementos que no pueden coexistir. Alguno tarde o temprano, terminara consumiendo al otro. El hielo puede terminar apagando la llama. La flama puede terminar consumiendo al hielo.
Él hielo y ella fuego, y en vez de consumirse hasta extinguirse han terminado complementándose hasta el punto de ser indispensables el uno al otro."
¡Hola! por fin, después de mucho tiempo he decidido volver a publicar. Esta vez no pienso dejar la historia, es totalmente diferente a las que he hecho hasta ahora porque no es una novela del todo "ficción" ya que me estoy basando en un hecho real de mi vida, aunque poniendo algo de imaginación. En esta nueva historia no figura ningún personaje famoso, sino uno inventando por mi (o no tan inventado) pero espero que os guste igual. Deciros que no tengo pensado publicar aquí, sino en Wattpad ya que me resulta más cómodo pero si queréis que también suba la novela aquí en Blogger simplemente decírmelo por Twitter o por comentarios ¿si? Os dejo el link donde he subido el prefacio, pasaos y espero que os guste: http://www.wattpad.com/story/24407120-%27strange-birds%27
Luego, comienzo
a verlo todo borroso y un dolor enorme me recorre todo el cuerpo. Bajo la vista
mi mano esta manchada de sangre, de mi sangre. Luego, a pesar de que Justin
intenta cogerme caigo al suelo golpeándome la cabeza fuertemente y pierdo la
visión. Solo oigo gritos, disparos, ruidos y el mundo cayéndome encima, los
latidos de mi corazón disminuyendo. Sonrío, había salvado a Justin.
Capítulo 49.- {Let me
love you}
Mis ojos,
me arden al igual que mi cabeza. Los intento abrir pero la sensación es como si
me los hubieran cosido para impedirme abrirlos, quiero gritar pero no me sale
la voz y mi cuerpo no reacciona cuando quiero levantar el brazo o la pierna.
Pero sí oigo las voces de una mujer hablando tranquilamente con un chico,
intento concentrarme para entender lo que dicen pero me es imposible. De
repente, un destello blanco me ciega y en vez de estar cayendo al vacío me
encuentro en un bosque lleno de árboles tan altos que parecen infinitos y un
cielo oscuro, lleno de nubes negras. Hay una chica joven de aproximadamente mi
edad columpiándose en un balancín y como no veo a nadie por allí decido
acercarme a ella dudosa.
-¡Hey!-La
llamo.
La
muchacha gira la cabeza mostrándome una sonrisa, tiene unos ojos color azul preciosos
y una melena rubia que le llega hasta la cintura. Se levanta del columpio para
acercarse a mí.
-¿Sabes
que hago aquí?-Le pregunto mirando alrededor.
-Te han
disparado.-Me responde balanceándose hacia delante y atrás.-Has dado tu vida
por Justin.
De
repente, un montón de imágenes pasan a la velocidad de la luz por mi cabeza
como una secuencia y comienzo a recordar absolutamente todo. Andrew me engañó
para llevarme hasta él. El chico Gabe. Melanie. La gasolinera. Justin. Andrew
quiere matar a Justin. Yo me pongo delante. Recibo el disparo. Mi corazón deja
de latir.
-¿Estoy
muerta?-Murmuro ahogándome con mis propias palabras.
La chica
de pelo rubio se queda mirándome por unos instantes sin decir nada, luego se ríe
como una colegiala y mira hacia el cielo negro, que se está despejando
mostrando un reflejo de la cara de mi padre junto con la de mi madre.
-Ahora es
cuando elijes quedarte o irte con ellos.-Dice haciéndose a un lado.
Por unos
segundos me veo abrazando a mi padre, diciéndole lo mucho que le he echado de
menos y besando a mi madre repetidas veces en la mejilla, pero por otro
instante también me veo a Justin mostrando una sonrisa falsa a todos lados que
va, lo veo solo y perdido, ya había perdido a Sandy para perderme a mi también.
Él había estado para mí cuando no tenía a nadie.
-Me
quedo.-Le digo a la muchacha, que me mira impaciente.
Al
decirle eso, me muestra una sonrisa satisfecha y luego vuelve a la misma posición
en la que la había encontrado. El cielo vuelve a oscurecerse de nuevo, es como
si me estuviese envolviendo a mí. Después, no sé cuánto tiempo pasa, pero por
fin siento algo en mi cuerpo. Intento abrir mis ojos pero siento un
tremendo dolor y lo dejo en el intento. Pero sí que puedo oír voces del
exterior, no distingo de quienes son pero sé que una es segurísima de una mujer
y la otra de un chico. Pasados unos minutos hay un leve silencio. Siento unas
suaves caricias en mi mano derecha.
-Hola.-Habla
una voz masculina.-Los médicos dicen que estás mejorando notablemente y no
sabes lo feliz que me ha hecho oír eso, también dicen que a lo mejor puedes oírme.
El chico
se detiene, ese chico no es desconocido para mí, era Justin. Aprieta mi mano
con un poco de fuerza, aunque con el miedo de hacerme daño.
-Ryan
está bien, ¿lo puedes creer? mañana le dan el alta, solo ha estado dos jodidos días
aquí.-Un momento, ¿dos días? ¿Tanto tiempo estaba inconsciente?-Espero que tú también
te pongas mejor Vanessa.
Vuelve a
suspirar por una tercera vez más, ojala pudiera mover aunque sea un dedo o
emitir un pequeño ruido para comunicarle que todo saldría bien. Pero me sentía
tremendamente agotada como para eso. Oigo como Justin solloza y aunque no le
veo, sé que está llorando.
-He
dejado todo.-Dice acariciando mi mejilla.-Todos me quieren matar pero me da
absolutamente lo mismo, cuando despiertes y nos larguemos de este hospital, nos
iremos a vivir a una casa juntos, sin problemas, solos tu y yo. Pero tienes que
despertarte, tienes que hacerlo por favor. No quiero una vida si no estás tú en
ella.
Apoya su
cabeza contra mi regazo sin dejar de sostener mi mano. Necesito abrir mis ojos,
la sensación de ver como Justin estaba llorando desconsoladamente e intentar
decirle que estaba bien pero no podía me enervaba por completo. Intento
concentrarme en mover aunque sea un dedo, voy sintiendo un pequeño hormigueo a
lo largo de todo mi brazo extendiéndose hasta mi mano y por fin, consigo que
mis dedos reaccionen apretando la mano de Justin. No es mucho pero lo
suficiente como para que Justin de un salto de la cama y comience a gritar.
-¡Me has
apretado la mano!-Exclama.- ¡Oh dios mío! ¡Vanessa! ¡Tengo que decírselo a los
enfermeros!
Da un
beso en mi frente y oigo como con pasos apresurados sale de mi habitación. En
ese instante, abro los ojos dejando que la luz de la sala me ciegue
completamente. Veo borroso pero algo es algo. Enseguida dos hombres vestidos de
azul acuden hacia mí, poniéndome una linterna en los ojos y revisándome de
arriba a abajo asegurándose de que todo iba bien. Cuando comienzo a ver mejor,
me doy cuenta de que un montón de agujas están clavadas en mí y tengo una
enorme venda en toda la parte baja del pecho que me aprieta lo suficiente como
para que me cueste respirar. También otro trozo de venda rodea mi cabeza, aunque
esa no me duele.
-¿Se
encuentra bien señorita Britt?-Pregunta un médico mirándome la cara.
Asiento
con la cabeza incapaz de hablar. Los dos apuntan algo en sus cuadernos y luego
uno de ellos revisa cada uno de los sueros que hay. Después de darme varias
indicaciones se marchan, avisándome de que pronto volverían para seguir revisándome.
Enseguida que ellos se marchan Justin está a mi lado inclinado, tan cerca de mí
que puedo sentir su respiración acelerada junto con sus latidos del corazón
desbocados.
-Lo
siento muchísimo.-Es lo primero que dice.-Casi te pierdo para siempre.
-No fue
tu culpa.-Le respondo forzando mi garganta.- ¿Andrew?
-Muerto.-Me
contesta al segundo.-Todo ha terminado, de verdad.
Se coloca
a un lado de mi cama para poder estar más cómodo pero sin molestarme. Al final
acaba tumbándose al lado de mi a pesar de que la médica le advirtió que se
bajara de mi camilla, nos pasamos horas hablando, él me cuenta que estos dos días
que he estado inconsciente la gente no paraba de hablar de mi en los medios de comunicación
y que Débora ha estado viniendo aquí todos los días, durmiendo a mi lado desde
que entré por la puerta. También me relata lo que paso después de que Andrew me
disparará, el segundo tiro que oí fue cuando Ryan le disparó a él haciendo un blanco
perfecto en su cabeza. Todo por fin había pasado, ya no había nadie que
quisiera matar a Justin por venganza o que quisiera herirle.
-Ahora
estamos bien.-Le murmuro con mis labios cerca de su cuello.
Sonríe mostrándome
su blanca dentadura e inclina su cabeza hacia abajo para encontrarme con la
boca entre abierta, plantando un beso sobre ella.
-Ahora estamos
bien.-Repite feliz.
Después
de estar varios días más encerrada en el hospital siendo revisada cada día por
distintos médicos y comiendo a base de sopa, a la semana siguiente me daban el
alta por fin. Cuando salí por la puerta de la habitación ya vestida con mi ropa
normal y no con la vieja bata azul del hospital, todo el equipo de Justin, sus
amigos, Débora junto con Kian y la madre de Justin, estaban allí esperándome con
flores y bombones, incluso varios peluches.
-Muchas
gracias.-Exclame abrazándoles a cada uno, con las lágrimas a punto de
desbordarse por mis ojos.-Gracias por haber estado aquí.
-No es
nada.-Responde Christian estrechando el brazo de su hermana, Caitlin Beadles.-A
partir de ahora.
-Estamos
bien.-Añade Justin agarrándome por la cintura. Me mira.- ¿Vamos nena?
Asiento sonriéndole.
De aquí íbamos a su casa, bueno, nuestra nueva casa. No sabía absolutamente
nada sobre cómo era o donde se encontraba, pero todos me decían que me iba a
encantar. Cuando recojo todos los regalos y me despido de la gente
cariñosamente, entro en el auto de Justin junto con Debora y Kian, estos con
una pícara sonrisa entre sus labios.
-¿Estas
nerviosa?-Me pregunta Debi.
-Ajá.-Asiento.
-Vas a
flipar.-Añade Kian riendo.
Ellos dos
por fin se habían reconciliado, menos mal porque si no tendría que estar
aguantando las rabietas y llantos de mi amiga por mucho tiempo. Suspiro acomodándome
en el asiento, llevábamos veinte minutos de coche y parecía eterno el camino.
Pero por fin llegamos, después de otros diez minutos más. Mi corazón se aceleró
mientras bajaba. Sólo con ver el paisaje ya me encantaba, era una casa
considerablemente grande entre un montón de árboles y arbustos verdes. A pocos
metros de esta casa había otra y a kilómetros muchas más.
-¿Sabes quién
vive ahí?-Pregunta mi amiga señalando la casa alejada.- ¡Yo! ¡Y Kian! ¡Chócala!
¡Somos vecinas!
-No me
jodas.-Exclamo riendo con ella.- ¡Es fantástico, no me lo puedo creer!
-¿Quieres
entrar Britt?-Me grita Justin ya en la puerta.
El novio
de mi amiga me ayuda con las maletas hasta la entrada, luego ellos dos se van a
empaquetar sus cosas pero sabía que en menos de dos horas los volvería a ver de
nuevo. Esto era absolutamente genial, perfecto. Como en un cuento. Biebs me
tiende la llave en mis manos y la meto en la cerradura, dándole dos vueltas
hasta que se abre. Tal y como había predicho, la casa era considerablemente
enorme.
-¿Te
gusta?-Susurra Justin a espaldas de mí.
-Dios.-Me
giro.-La amo, es enorme.
Un gato
color café descansa en las escaleras mirándome con una expresión seria pero a
la vez divertida. Paso adentro de la casa para mirar todas y cada una de las
habitaciones, cada una más perfecta que la anterior, de seguro le habría costado
una millonada a Justin. Cuando llegamos por ultimo a nuestra habitación, me
quedo asombrada de lo enorme y lujosa que es. Sin querer, estoy llorando.
-Esto es
demasiado.-Le digo a Justin dirigiéndome hasta él.-Gracias.
Agarro su
cara entre mis finas manos atrayéndolo hacia mí para besarle durante un buen
rato, saboreando sus carnosos labios que no probaba desde tiempo, por una vez
en la vida sintiéndome completa, gracias a él.
-¿Estamos
bien?-Pregunta apretando su agarre en mi cintura.
-Estamos
bien.-Le repito con una sonrisa en mi rostro.
Bueno, no
sé si leeréis esto o no pero espero que lo hagáis. De verdad os juro que estoy
llorando, que son once meses escribiendo Let me love you, soñando cada día con
vosotras, escapando del mundo y por supuesto, esto no hubiera sido posible sin
todas vosotras que habéis estado leyendo esta novela hasta el final. Muchísimas
gracias por todo y hacerme tan feliz, os juro que no creí que Let me love you
la leyera tanta gente, porque empecé avisando a tres personas y he terminado
avisando a 74, que antes llegaba a las 100 visitas en una semana y ahora
blincan las 300 en dos días. Muchísimas gracias de verdad.
Deciros
que no voy a dejar de escribir, ya tengo una novela en mente y que no tardaré
en subirla, ojalá os guste. Cuando publique el capítulo os seguiré avisando a las
mismas que en Let me love you, pero si alguna quiere que no la avise o que no
la avisaba y ahora quiere que la avise, pues que me lo diga ¿sí? Os lo agradecería
millones.
Y eso es
todo, nos vemos muy muy pronto en mi próxima novela “Fire and Ice”
TRAILER DE FIRE AND ICE:
PD: SI LEÍSTE EL CAPITULO NO TE OLVIDES DE DARLE RT AL LINK QUE HAY JUSTO DEBAJO DE LA IMAGEN DE ARRIBA DEL CAPITULO. GRACIAS.
Estoy a
punto de soltar un grito ahogado cuando Justin me tapa la boca.
-Estamos
buscando al propietario del coche que hay aparcado allí fuera.-Dice el hombre
que le sujeta por el cuello.- ¿Se encuentra aquí? ¿En los aseos? ¿O se ha
marchado ya? más te vale no mentir, chico.
Tanto
Justin como yo abrimos los ojos de par en par, por el hueco que se nos ve a
penas casi nada el chico nos mira, y nosotros le miramos a él suplicantes.
Pero, sabíamos que no iba a desperdiciar su vida por unos chicos que conocía
desde hace media hora.
Capitulo 48. - {Let me love you}
Casi
inconscientemente aprieto la mano de Justin con tal fuerza que le oigo susurrar
un "auch". Ahora mismo teníamos dos posibilidades, o morir o salir
ilesos. Todo dependía de lo que el chico de la tienda se limitase a decir, podría
mentir pero finalmente acabaría muerto y si optaba por decir la verdad seguiría
vivo. Noto el aliento de Justin en mi oído.
-Corre
al aseo.-Ordena.-Abre la ventana que hay y sal, ve hasta el coche con cuidado y
espérame ahí ¿entendido?
Asiento
con la cabeza incapaz de hablar, para volver al baño tenía que atravesar casi
media tienda sin ser vista y para ser sincera, no tenía un pensamiento positivo
sobre ello.
-Venga.-Me
anima Justin.
Antes
de irme, me inclino un poco hacia él dándole un fuerte beso en los labios, con
la esperanza de que ese no fuese el ultimo. Y agazapada voy arrastrándome por
el suelo sin hacer el más mínimo ruido, los dos hombres comienzan a gritarle al
chico histérico por que les dijese algo y él me ve de reojo pero no dice nada,
incluso intenta atraer la atención de los dos tipos consiguiendo varios
puñetazos en la mandíbula y nariz.
-Contare
hasta diez, si no hablas tendré que matarte.-Le dice uno de los hombres al
chico.
-Por
favor, déjenme pensar.-Responde este.-Han pasado muchas personas hoy por aquí.
Nos quedábamos sin tiempo.
Por fin
llego al baño y una vez allí me dirijo a la ventana que esta atrancada, solo podía
salir por ahí si la rompía y eso formaría demasiado ruido. Afuera oigo gritos
junto con golpes, así que aprovechando eso me quito la zapatilla y con toda la
fuerza posible, la lanzo contra el cristal haciéndolo añicos. Doy un salto para
subirme en él y luego bajar hacia la tierra de afuera. Me clavo varios
cristales en las manos y en mi pie descalzo pero poco me importa. Se oyen
varios disparos mientras me adentro en el coche y por un momento temo por la
vida de Justin, pero lo veo salir corriendo por la puerta principal.
-¡Justin!-Lo
llamo gritando.
Corriendo
sube al coche y arranca, los dos hombres están disparando intentando
alcanzarnos pero sus tiros son en vano.
-¿Que
ha pasado allí dentro?-Le pregunto una vez que hemos arrancado al coche.
-Dispararon
al chico, entonces te oyeron y yo salí.-Explica concentrándose en la
carretera.-Le dispare a uno en la pierna pero no ha sido de mucho.
Miro el
espejo retrovisor.
-Nos están
siguiendo Justin.
-Lo
sé, estoy intentando despistarles.
Sin
apartar la vista del espejo para ver a cuanta distancia van aquellos hombres de
nosotros, las lágrimas comienzan a abundarme en los ojos mientras salen
recorriendo mis mejillas sucias y llenas de arañazos. Había pasado de estar en
mi casa con Débora comiendo dulces a estar en un coche con Justin Bieber
huyendo de unos asesinos. Intento parar de llorar pero eso solo hace que me ahogue
más y capte la atención de Justin, que enseguida acaricia mi muslo con una mano
dándole un apretón.
-Por
favor nena, no llores.-Pide mirándome un momento.-Vamos a salir de esto y luego
solo seremos tu y yo, lo prometo. Dejare todo por ti si es necesario, los
escenarios, la música, mi hogar, lo que haga falta con tal de hacerte feliz,
ahora estamos juntos y vamos a salir de esto ¿sí?
Asiento
sin mirarle, porque sé que solo con ver su cara de dolor voy a ser incapaz de
dejar de llorar.
-Solo
tienes que creer.-Murmura.
Esa
última frase es como un alivio para mí, intento controlar mi irregular respiración
inhalando aire lentamente y expulsándolo de igual forma. Ahora mismo, no sabíamos
nuestro próximo movimiento ni tampoco lo que iba a suceder ahora, solo recorríamos
la carretera a gran velocidad huyendo de esos dos hombres. El problema es
cuanto nos duraría la gasolina.
-Pase lo
que pase te quiero.-Le murmuro a Justin mirándole a los ojos.
-Yo también
te quiero.-Me responde.
No se cuánto
tiempo más seguimos conduciendo pero cada minuto que pasa el coche de los otros
esta mas próximo al nuestro. No hace falta que le diga nada a Justin, pisa con
fuerza el acelerador del coche y se sale de lo que es la carretera. Suelto un
grito ahogado asustada aferrándome al asiento y Justin comienza a murmurar todo
tipo de insultos.
-¿Por qué
te paras?-Le pregunto histérica.
-Todo el
tiempo nos estaban dirigiendo al mismo tiempo.-Dice.
-¿Qué?-Exclamo
desabrochándome el cinturón.
-Aquí
mataron a Sandy.-Murmura apretando el volante.
Varios
coches comienzan a salir de los arboles rodeándonos y uno de ellos se adelanta
hasta quedar al frente del nuestro. Ni Justin ni yo nos movemos. La puerta del
auto se abre y seguidamente un cuerpo es lanzado hacia el suelo con tal fuerza
que me duele hasta mí. Es Ryan. Y no se mueve. Es Ryan.
-Quedate
en el coche y no salgas por nada del mundo.-Gruñe Justin.
Desabrocha
su cinturon y sale al exterior, otro hombre que creo que es Andrew baja para
encararle a Justin. Pero yo solo puedo mirar el cuerpo inerte de Ryan tendido
en el suelo, con la camiseta empapada de sangre. A saber lo que le habían
hecho, las palizas que le habían propinado. De nuevo estoy llorando, quiero
salir. Cierro los ojos con fuerza, mientras a mi mente vienen millones de
cosas.
"-¿Quién
es él? -+Justin, Justin Bieber."
"-¿qué
haces aquí? +Unos tipos me perseguían y justo pasaba por aquí y tenía que
esconderme y tenías la ventana abierta."
"-
¿Quieres ser mi...novia? +No.-Digo riendo levemente.-Pues claro que si quiero.
-Eso pensaba."
"-Déjame
hacerte el amor."
"-Quisiera
dedicarle una canción a Vanessa, no sé si la conoceréis pero es
de Ne-Yo y se titula let me love you."
Y todo
eso, en menos de un año. Abro los ojos de golpe a causa de un disparo. Solo es
un tipo que lo había hecho al aire. Justin está hablando con Andrew
calmadamente.
-¿Recuerdas
cuando éramos amigos, Justin?
-Nunca
hemos sido amigos.-Le responde él remangándose la chaqueta.
-Hacíamos
un buen equipo.-Dice.-Una pena.
Los
labios de Andrew se curvan en una sonrisa lobuna y algo está tramando. A Justin
no le da tiempo a reaccionar, recibe una patada en el pecho que lo vuelca al
suelo.
-¡No!-Grito
casi saliéndome del asiento.
Muchos
hombres comienzan a salir de sus coches rápidamente dirigiéndose a Justin. Le
patean, él intenta levantarse pero recibe tantas patadas seguidas que no puede.
Andrew me está mirando divertido, sé que Justin me advirtió que no saliese pero
no podía quedarme quieta viendo como le estaban haciendo aquello. Busco un arma
en la guantera del coche y encuentro un revolver, no sé cómo usarlo pero lo
meto en la cinturilla de mi pantalón y salgo.
-¡Dejadle!-Grito.
Son
demasiados hombres, Justin gime de dolor y me tiro encima de uno que lo está
agarrando de la cabeza proporcionándole fuertes golpes. Le araño la cara y sé
que le he dado en el ojo cuando se hecha hacia atrás quejándose. Alguien me
agarra por los hombros.
-¡Suéltame!-Grito
pataleando.- ¡Eres un hijo de puta! ¡Suéltame!
Hecho mi
pie hacia atrás dándole una patada en la entre pierna al tipo y cuando me zafo
de dos hombres más, veo como uno de los muchos muchachos que hay recoge a
Justin pegándole contra su cuerpo y Andrew se dirige a él tranquilamente
sacando una pistola del interior de su chaqueta. Un chico me agarra de la
cintura.
-Ahora
veras como el amor de tu vida muere.-Dice Andrew cuando pasa por mi lado.
-¡Te
odio!-Pataleo.- ¡Eres una persona horrenda!
-Llora lo
que quieras.-Me responde riendo.
Mi mirada
se cruza con la de Justin, unos ojos sin brillo completamente apagado, su cara
llena de rasguños y la nariz sangrando al igual que sus labios. Giro mi cabeza
hasta Ryan, se está retorciendo en el suelo cuando yo pensaba que estaba
muerto. También nos miramos.
-Bueno
Bieber.-Exclama Andrew cargando la pistola.- ¿Últimas palabras?
-¡Dispárame
a mí!-Grito revolviéndome entre el chico que me sujeta.-A él no, por
favor.
Andrew
parece hacer oídos sordos, realmente está disfrutando de esto. Eleva lentamente
su brazo donde tiene el arma y me retuerzo con más fuerza del agarre del chico
que no me deja salir.
-Suéltame
por favor.-Le ruego mirándole.
-Aunque
te suelte no vas a cambiar nada.-Me dice. Comienzo a desbordar lágrimas, de
fondo la risa divertida de Andrew, no puedo dejarle ir, no puedo.
Siento
como las manos del chico joven que me sujeta se aflojan en mis hombros y casi
sin pensar en lo que iba a hacer, salgo corriendo colocándome justo enfrente de
Justin. Andrew dispara. Pero se oyen dos tiros.
-Vanessa.-Susurra
Justin en mi oído.
Luego,
comienzo a verlo todo borroso y un dolor enorme me recorre todo el cuerpo. Bajo
la vista mi mano esta manchada de sangre, de mi sangre. Luego, a pesar de que
Justin intenta cogerme caigo al suelo golpeándome la cabeza fuertemente y
pierdo la visión. Solo oigo gritos, disparos, ruidos y el mundo cayéndome
encima, los latidos de mi corazón disminuyendo. Sonrío, había salvado a Justin.
-Cinco
minutos.-Dice sentándose en el suelo.-Date prisa.
Viendo
que no podía convencerla, a pesar de intentarlo un par de veces, me marcho
corriendo antes de que la casa explote y me alcance. A lo lejos veo un pequeño
coche, pero no quiero acercarme por si fuese algún hombre que estaba vigilando
la casa. Está anocheciendo por completo con lo cual no se ve nada y alguien me
coge por detrás tapándome la boca para que no grite, me vuelve para quedarme
frente a él y a pesar de la oscuridad, veo esos ojos miel brillantes.
Capitulo 47. -
{Let me love you}
No me lo puedo creer, él está aquí. Llorando acerco mi mano a su
rostro acariciándole, sintiéndole y con el miedo de que todo fuera solo una ilusión
de mi cabeza jugándome una mala pasada.
-Estoy aquí nena.-Murmura sonriéndome, inclinándose para besar mi
frente despacio.
Cuando hace eso, lo atraigo hacia mí, capturando sus labios con
fuerza y besándole con el corazón a punto de salirse de mi pecho. Al fondo, se
oye una fuerte explosión y me separo, tanto Justin como yo miramos hacia
nuestra derecha viendo una gran nube de fuego negro subir hasta el cielo. Ahí
dentro estaba Melanie en lugar de mí, había muerto ayudándome, igual que Gabe,
y ahora Justin había venido a salvarme. Pero no iba a dejar que a él le pasase
nada. Era la única persona por la que daría incluso mi vida.
-Tenemos que irnos ahora mismo.-Anuncia apretándome contra
él.-Venga, sube al coche.
Asiento y agarrada de su mano, subo hasta su auto apresuradamente.
Me pongo el cinturón con los dedos temblorosos igual que Justin y él rápido
arranca el coche conduciendo a una velocidad de escándalo. Ya había pasado
todo, estaba a salvo. Dejo caer un suspiro aliviado, hasta que dirijo mi vista
a la pierna. No duele mucho pero sé que necesita una cura enseguida antes de
que se me infecte y sea peor. Siento la mano derecha de Justin agarrar la mía, proporcionándome
seguridad.
-Creí que no vendrías.-Le sincero.
-Cuando te fuiste se me callo el mundo encima, golpee todo
lo que se me ponía por delante.-Dirijo mi vista a sus puños llenos de
sangre.-Incluso a Chaz, pero luego Débora me dijo que no era propio de ti hacer
eso así que comencé a mosquearme. Llame a todos pero nadie sabía nada de ti,
todos menos Melanie.
-Dios.-Murmuro poniendo una mano en mi frente.
-Ella me dijo que todo fue idea de Andrew, también me ayudo a
encontrarte.-Suspira, dejando un vacío silencioso.-Deberías habérmelo contado
nena.
-Lo siento.-Sollozo.-Tenía miedo.
-Lo sé, no te mereces esto.
Veo que su mandíbula se endurece al igual que sus nudillos toman
un color blanco cuando aprieta el volante. Y sé que se está culpando a si mismo
de esto, acaricio su mejilla levemente con un pequeño toque. El coche aún va rápido
pero Justin ha disminuido la velocidad pues ya nos hemos alejado lo suficiente
de todo el recinto de Andrew y sus compinches. Por fin he dejado de llorar, me
escuecen los ojos demasiado. Después de unos veinte minutos más, estacionamos
frente a una gasolinera totalmente vacía a excepción del tipo que hay en el
interior de la tienda. Bajamos los dos y entramos hacia dentro.
-¿Que hacemos aquí?-Le susurro a Justin agarrando su mano.
-Voy a curarte tu pierna, y luego nos vamos.-Dice en voz
baja.-Solos, tu y yo, lejos nena.
Asiento con la cabeza. El tipo de la tienda que está sentado en
una silla leyendo una revista nos dedica un pequeño saludo, aunque enseguida,
mientras Justin busca vendas y cosas, se pone a entablar conversación.
-Wow.-Exclama.-Tenéis una pinta horrible chicos, espera, ¿tú eres
Justin Bieber?
-No.-Niega mi novio frunciendo el ceño.-Soy Derek, ¿tienes algo así
como un kit de primeros auxilios?
-Oh, pues te pareces mucho a él.-Guardo silencio, pero no puedo
evitar que mis labios se curven en una divertida sonrisa.-Si que tengo.
Nos acercamos a él y nos tiende una especie de maleta blanca con
una cruz roja en el medio. La gasolinera era como un gran almacén, tenia de
todo lo que pudieras desear. Justin coge todo y le da varios billetes al tipo.
-Gracias.-Le dice Biebs mostrándole una sonrisa.- ¿Tienes baño?
El muchacho asiente acompañándonos hasta donde estaban, al final
de toda la tienda en un rincón. Entramos adentro y Justin cierra la puerta con
el seguro, aunque no creo que eso haga de mucho si quieren entrar, porque esta
algo roto. Me giro y lo miro sin saber qué hacer.
-Bájate los pantalones.-Ordena.
-¡Justin!-Exclamo mirándole a los ojos.- ¿Ahora?
-No es eso.-Dice riendo.-Tu herida, venga.
A regañadientes, me quito despacio la venda que me colocó Melanie esparciéndola
por el suelo y luego lo más difícil, los pantalones. Cada vez que los
arrastraba hacia abajo me sacudía un horrible dolor, pero con ayuda de Justin
consigo quitármelos en unos cinco minutos más o menos. Y la imagen que veo no
me agrada en absoluto. Pierdo todo el color de mi piel y se me hiela la sangre.
Toda mi piel de alrededor de la pierna está completamente negra y sucia por
culpa de todas las veces que me he caído. Trago saliva y miro a Justin con los
ojos llorosos. Pero él no dice nada, me agarra por la cintura para sentarme en
el lavabo con todas las cosas que habíamos comprado al lado.
-Seguro que no es nada.-Asegura.-Sólo hay que limpiarlo.
-Si me amputan la pierna, ¿me querrás igual verdad?-Pregunto, a lo
que él solo se limita a reír.
-Nena, no digas tonterías.-Se acerca a mis labios, dándome
un leve beso.-Vas a conservar tus dos piernas, y si no fuera así, te seguiría
amando igual.
Pero que no es nada, de verdad. Intento creerle aunque sepa que no
es así, porque esto tiene mala pinta. Dan arcadas solo de mirarlo.
-¿Va a doler?-Le pregunto a Justin mientras veo como saca un
bote y vendas.
-Solo un poco.-Dice.
Me mira por última vez y luego, dirige un algodón untado de solo
agua alrededor de la herida enorme para limpiarla del barro, poco a poco el
circulo se reduce a la herida central. Ahora mi pierna tiene un aspecto algo
mejor, pero sigue negra y eso es lo que me asusta por completo.
-Tenemos que llevarte a un hospital.-Dice Justin pasándose la mano
por la frente y estirando varios mechones de su pelo.-Venga nena.
Coloca una venda limpia envolviéndome desde muslo hasta la rodilla
con cuidado y rápido se sitúa delante de mí rodeando mi cintura suavemente para
depositarme en el suelo. Me coloco los pantalones y zapatillas adecuadamente.
-Ya estoy.-Le digo a Justin acariciando su brazo.-Venga, vámonos.
Asiente sin decir nada y salimos del baño. Justo en ese instante
entran dos tipos enormes con grandes músculos y cara de pocos amigos, tanto
Justin como yo nos quedamos quietos en nuestro sitio, justo detrás de una estantería
alta que nos esconde más o menos de esos hombres. Justin me hace un gesto para
que guarde calma y agarro su mano con fuerza, dándole un apretón.
-¡Hola muchachos!-Le saluda el chico de la tienda amablemente
desde el mostrador.
-No tenemos tiempo.-Habla uno de los tipos acercándose al pobre
chico.
Acto seguido, agarra por el cuello de la camiseta al muchacho
mientras el otro hombre le coloca un revolver en la cabeza. Estoy a punto de
soltar un grito ahogado cuando Justin me tapa la boca.
-Estamos buscando al propietario del coche que hay aparcado allí
fuera.-Dice el hombre que le sujeta por el cuello.- ¿Se encuentra aquí? ¿En los
aseos? ¿O se ha marchado ya? más te vale no mentir, chico.
Tanto Justin como yo abrimos los ojos de par en par, por el hueco
que se nos ve a penas casi nada el chico nos mira, y nosotros le miramos a él
suplicantes. Pero, sabíamos que no iba a desperdiciar su vida por unos chicos
que conocía desde hace media hora.
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Ahí bueno asdhjkln aquí el capítulo de hoy girls, no he
avanzado mucho y tampoco es muy largo el capitulo pero esque estoy de examenes y no tengo mucho tiempo la verdad, deciros que se acerca el final y quedan tres capítulos
para que termine la novela y y y y ahí, no tengo palabras para agradeceros que estéis
aquí conmigo leyendo mi novela y que me digáis cosas tan preciosas. Muchísimas
gracias, srsly. ¡Un besazo!
PD: SI LEÍSTE EL CAPITULO NO TE OLVIDES DE DARLE RT AL LINK QUE HAY JUSTO DEBAJO DE LA IMAGEN DE ARRIBA DEL CAPITULO. GRACIAS.
-Vanessa, nos están persiguiendo.-Dice Gabe mirando hacia
atrás mientras corre lo más deprisa que puede. -¿Qué hacemos?-Exclamo
intentando controlar mi respiración...- ¿Van armados?
Y a Gabe no le da tiempo a responderme, una bala impacta en su
cabeza haciendo diana y seguidamente se desploma al suelo sin darle tiempo a
decir ni una sola palabra.
Capitulo 46.-{Let
me love you}
Suelto un grito ahogado, rápidamente
reacciono agachándome a su lado untándome las manos de sangre. Intento
reanimarlo, pero ha recibido un tiro en la cabeza. Estaba muerto y no había
ninguna forma de arreglar aquello, el chico había intentado ayudarme, sacarme
de aquí, y lo habían matado por mi culpa. ¿Y su hubiera llegado a ser Justin?
dejo escapar un sollozo, pero no puedo quedarme ahí tirada más tiempo del
que ya he estado, están disparando. Me agacho hacia Gabe y busco entre sus
bolsillos rápidamente hasta que encuentro las llaves de su coche. Rápidamente
hecho a correr adentrándome entre los árboles, para que sea más difícil dar en
el blanco y dispararme. Gabe dijo que el coche estaba por aquí, así que
comienzo a buscarlo pero el sol cada vez está más escondido impidiéndome la
perfecta visión y claridad. Finalmente, lo encuentro a lo lejos aparcado y
corro hasta él lo más rápido que puedo. Una bala me roza el brazo haciéndome
una pequeña raja en la camiseta.
-¡Te cogeré!-Grita un tipo
disparando de nuevo.
Esta vez acierta, dándome en la
pierna. Me caigo al suelo pero enseguida me levanto, tengo el coche a dos pasos
y no puedo quedarme ahora aquí para que me cojan y me maten o vete
a saber qué porque estaba segura de que Andrew no me daría una muerte rápida
sin sufrimiento. Me adentro en el coche y meto las llaves para arrancarlo, pero
este simplemente hace un pequeño ruido y no echa a andar, vuelvo a probar
obteniendo el mismo resultado. Los tipos están muy cerca.
-¡Joder!-Grito golpeando el
volante.- ¡Funciona joder!
Comienzo a darle golpes y patadas
al coche en vano, veo como cada vez estos tipos están más cerca. Grito aun
sabiendo que eso no va a solucionar nada. Vuelvo a introducir la llave del vehículo
haciéndola girar pero nada. Tengo que bajarme y salir corriendo ya si no quiero
que me cojan, son cuatro hombres contra mí, ellos iban armados y yo no, sabia
quien ganaría. Aún con la pierna sangrando, manchándome todo el pantalón, bajo
del coche y comienzo a correr. El dolor es insoportable, no sabía a donde
dirigirme pero lo que tenía claro era que debía de buscar un escondite. Alguien
tira de mi camiseta empujándome hacia el suelo, y luego levantándome hacia
arriba.
-Te gusta jugar ¿no?-Murmura un
tipo riéndose.-A nosotros también.
Los otros demás hombres llegan hasta
nuestra altura rodeándonos y algunos, encendiéndose un cigarro. Grito, grito el
nombre de Justin como si él pudiera oírme cuando lo más probable es que lo único
que desee ahora mismo sea odiarme por haberle dejado de tal forma.
-Andrew quiere que la llevemos a
la cabaña.-Anuncia un chico.
-¿Ya?-Pregunta el tipo que me
sujeta del pelo.-Dijo que podríamos divertirnos con ella, ¡es un
mentiroso!
Me sacude sin consideración de un
lado a otro enfadado, pero sus amigos le calman explicándole que no hay tiempo.
¿Tiempo para qué? siento un fuerte pinchazo en la pierna cuando el hombre me
suelta de golpe haciéndome caer al suelo. Luego me coge de nuevo para ponerme
de pie delante de él.
-Camina, venga.-Ordena.
Y siento la punta de una pistola
haciendo presión en mi espalda. Por mi bien, comienzo a andar a pesar del
dolor, no sé dónde me llevan. Tras varios larguísimos minutos nos estacionamos
frente a una pequeña caseta, por fuera parece una vivienda normal y corriente
pero cuando entro, sólo es una sala con una silla y poco más. Andrew aparece
del fondo de la sala oscura acercándose a mí. Manda a todos afuera.
-Se acabó tu tiempo
preciosa.-Dice acariciando mi mejilla derecha.-De verdad, me ha encantado
conocerte.
-Espera.-Exclamo a punto de que
me dé un ataque.- ¿Qué? no, por favor.
-Oh si.-Asiente con la cabeza.-Te
dejo a solas preciosa, tienes exactamente cincuenta y cinco minutos para que
pienses acerca de todo lo que ha sido tu vida, después una bomba estallará y morirás.
¡Adiós!
Dicho todo eso como si nada, con
una divertida sonrisa abre la puerta y antes de que yo llegue hasta él, la
cierra poniéndole llave para que no pueda salir. Pero a pesar de ello comienzo
a golpear insistente la puerta, a base de patadas, gritos y lágrimas. Rendida, empiezo
a buscar una salida o la bomba para desconectar, pero mi pierna dificulta todo.
Desesperada comienzo a llorar, no me lo puedo creer. Voy a morir y no puedo
hacer absolutamente nada para hacerlo, voy a perder todo lo que tenía. Mis
abuelos, Debi, Justin, Alfredo, los amigos de Justin...todos me perderán y yo
les perderé a ellos. De nuevo, Biebs iba a perder a otra chica, era como si
todo se volviese a repetir. Todo ese infierno. Mis lágrimas salen abundantes de
mis ojos, me siento en el suelo con una pierna doblada para apoyar allí mi cabeza.
Poco a poco empiezo a marearme por toda la sangre que mi pierna está perdiendo,
y a los quince minutos ya hay una gran mancha en el suelo. Cierro los ojos fuertemente,
quedaba media hora.
-No te preocupes.-Me digo a mi
misma tranquilizándome.-Ahora es cuando el héroe de la película aparece y me
rescata. El problema es que mi héroe estará odiándome en estos momentos.
Dejo soltar una risa leve. No hay
ventanas por las que saltar ni nada para poder salir de aquí, además que esto
estaba completamente alejado de todo, nadie me iba a oír si gritaba, sólo
Andrew y sus amigos, y ellos solo se reirían. De repente, se escuchan varios
ruidos cercanos a la casa como si fuesen disparos. A lo mejor es Justin, sí.
Rápidamente me levanto del suelo con la pierna derecha suspendida en el aire y
me quedo quieta en el sitio esperando a ver qué ocurre, pero sólo hay silencio.
-Posiblemente esté alucinando.-Me
explico.
Pero de nuevo disparos, cada vez
más notarios. Hasta que la puerta que Andrew había cerrado con candado comienza
a temblar como si alguien la estuviera empujando o chochándose contra ella.
Otra vez los disparos y ahora gritos. ¿Cuánto quedará para que la cuenta
regresiva de la bomba llegue a cero? ¿Quince minutos? ¿Diez?
-¡Socorro!-Grito.- ¡Por favor!
Finalmente, la puerta se derriba
y para mi sorpresa, Melanie está allí, con varios rasguños en su cara y una
larga y gruesa venda cubriéndole por debajo del pecho. Se acerca a mí
apresuradamente.
-Tírate al suelo.-Ordena.
Y así lo hago sin remediar
palabra alguna, no quiero buscarme más problemas de los que ya tengo de por sí.
La pelirroja se tiende a mi lado quitándose toda la venda que le cubre el
costado, dejando ver una gran mancha roja. Abro los ojos de par en par
sorprendida. Enseguida comienza a envolver la misma venda en mi pierna, cortándome
la hemorragia para que parase de salir sangre.
-¿Qué haces?-Sollozo.-Para, te
vas a desangrar.
-No seas idiota.-Rueda los
ojos.-Quedan menos diez minutos para que esto explote.
Aprieta fuerte la venda y me
levanta cogiéndome suavemente de la mano, poniendo una mueca de dolor. En sus
ojos, veo reflejado el dolor.
-Está bien.-Asiento.-Vamos.
Hecho a correr sin soltarla, pero
ella se suelta de mi agarre quedándose quieta en la esquina de la habitación.
Me giro y comienza a llorar, como nunca antes la había visto, completamente
vulnerable. Le hago un gesto con la cabeza desesperada por salir de aquí pero
niega con la cabeza.
-Vete.-Dice.-Justin está esperándote
afuera, hablé con él explicándole todo. No merezco seguir viviendo después de
esto.
-No importa.-Exclamo ahogándome.-Sólo
vámonos, por favor.
-Cinco minutos.-Dice sentándose
en el suelo.-Date prisa.
Viendo que no podía convencerla,
a pesar de intentarlo un par de veces, me marcho corriendo antes de que la casa
explote y me alcance. A lo lejos veo un pequeño coche, pero no quiero acercarme
por si fuese algún hombre que estaba vigilando la casa. Está anocheciendo por
completo con lo cual no se ve nada y alguien me coge por detrás tapándome la
boca para que no grite, me vuelve para quedarme frente a él y a pesar de la oscuridad,
veo esos ojos miel brillantes.
Pues hasta aqui el capitulo sielos mios, espero que os haya gustado y el final, ¿que os ha parecido? safahjn bueno, que estoy muy emocioná bc va a acabar pronto la novela, quedan menos de cinco capitulos y que no pensaba que tanta gente la leería, muchisimas gracias de verdad, os lo agradezco millones. Y otra cosa, dos amigas me han hecho un header de estos para la novela y me gustan los dos, asi que os dejo que decidais vosotras, decidmelo por twitter o en un comentario aqui, si no pues le dais RT al link y ya, a ver:
Le doy un apretón en el brazo y luego,
doy media vuelta recogiendo las maletas que el conserje me tiende nada más
verme. Me aseguro de que tengo el dinero que Andrew me pidió y luego tras
comprobarlo, salgo del hotel, adentrándome en el taxi que me llevaría al
aeropuerto, y de ahí a casa de mis abuelos. Ni siquiera sabía si iba a volver a
Justin otra vez, tenía bastante claro que iba a morir.
Capitulo 45.-{Let me love you}
Cuando el avión aterriza, rápidamente
cargada con todas las maletas me dirijo para pillar un taxi lo más rápido que
puedo. Finalmente después de intentarlo
consigo que un amable hombre aparque y me lleve hacia la casa de mis abuelos,
queda un poco lejos así que me gasto algo del dinero que le robé a Justin.
Mientras voy en el taxi reviso mi móvil, hay varias llamadas perdidas de
Débora, otras tantas de Ryan y dos de Alfredo, decido ignorarlas absolutamente
todas y apagar el móvil, apenas le quedaba batería y podría utilizarlo en caso
de emergencia, aunque en realidad esto ya era una emergencia. Cuando por fin llegamos a la pequeña
casa de campo, le tiendo al señor treinta dólares dejándole con el cambio y me
bajo rápidamente. Aparco las maletas a un lado entre los árboles, pero antes
sin poder evitarlo saco el móvil, volviéndolo a encender. Y marco el número de
Justin a pesar de que las lágrimas me nublan la vista. A los dos toques
responde.
-¿Dónde
estás?-Exclama.
-Justin.-Sollozo.-Lo
siento, lo siento muchísimo.
- No pasa nada, ¿vale?-Dice
con voz calmada.-Sólo dime dónde estás.
-Estoy en...
Y se corta la llamada, miro la pantalla
del móvil y eso como este tiene la pantalla negra. La batería. Dirijo la vista
a la casa situada a escasos metros de mí y no puedo perder más tiempo, mi
tiempo se agotaba. Limpio con la manga de mi sudadera y decido entrar.
Esquivando las piedras y el sendero que lleva hasta la casa, por fin, llego
hasta ella. Recuerdo que he cogido las llaves así que, sin perder más
tiempo meto la indicada en la cerradura abriendo la puerta.
-¿Abuela? ¿Abuelo?-pregunto en susurros.
Poco a poco me voy adentrando en la
casa, todo está en sumo silencio y completamente a oscuras. Como puedo, voy guiándome
por la pared hasta encontrar un interruptor, pero cuando todo uno las luces no
se encienden. Genial. Habían cortado la luz. Chasqueo la lengua frustrada y
oigo unos ruidos en el piso de arriba que se aproximan, pero no veo
absolutamente nada. Me agacho despacio hasta quedar con las rodillas tocando el
suelo.
Algo me roza el cuello, seguidamente
siento una presión sobre mi espalda e intento alargar el brazo para coger algo
que me sirva de protección o arma, pero no me da tiempo, recibo un golpe seco
en la base de mi cabeza que me deja completamente aturdida. Mi vista comienza a
ser nublada cuando todas las luces se prenden, sólo veo los pies de dos
personas, unos tacones y zapatillas de deporte. Murmuran algo entre ellos que
no logro entender del todo. Me pica la cabeza, siento un tremendo dolor en
ella. Luego, varias personas me cogen en volandas llevándome a no sé dónde,
solo sé que salimos afuera de la casa porque un frio helado me recorre todo el
cuerpo, luego de nuevo calor y supongo que estoy en un coche. Después de eso,
poco a poco voy perdiendo completamente el conocimiento.
*****
¿Dónde estoy? ¿Qué hora es? ¿Cuánto
tiempo ha pasado? poco a poco, adaptando a mis ojos a la luz de donde me
encuentro, los voy abriendo lentamente. Estoy en una sala, con las manos atadas
con una cuerda, dejando marcas en mis muñecas untadas de sangre por la rozadura,
y también mis tobillos están atados impidiéndome así la movilidad completa. La
sala está completamente congelada. Hay una puerta en el otro extremo de dónde
me encuentro así que rápidamente intento levantarme pero al estar atada no
puedo, me caigo al suelo de boca. Justo en ese instante, aquella puerta se abre
y entra un hombre junto a Melanie. Se acerca a mí y tirándome del pelo consigue
ponerme de pie. Grito, me hace daño. Y recibo un puñetazo en la mandíbula.
-Cállate.-Ordena, y seguidamente ríe.-Lo
siento preciosa, soy Andrew.
Se inclina hacia mi cuello expuesto sin
perder el contacto visual y lentamente, posa sus labios sobre este dándole un
mojado beso. En mi estómago todas las tripas se me revuelven, creo que voy a
vomitar.
-Justin te va a matar.-Murmuro.
Ríe sobre mi cuello y hace presión en
este, hasta que creo que me deja una marca violácea. Satisfecho se aparta y me
suelta, haciéndome caer al suelo. El móvil de Melanie comienza a sonar
por toda la sala. No me puedo creer que ella este ahí viendo todo esto y no
haya absolutamente nada.
-¿Quién es?-Pregunta Andrew mirando la
pantalla.-Oh, es él, ya sabes lo que le tienes que decir.
Melanie asiente con la cabeza y
saliendo por la puerta, comienza a hablar por el móvil. Estoy a solas con
Andrew, se inclina de rodillas para poder estar a mi altura y seca varias
lagrimas que caen por mis mejillas.
-¿Y mis abuelos?-Exclamo con voz
temblorosa.
-Están bien.-Se encoje de hombros.-De
viaje, ¿no lo sabias?
Entonces, mis ojos se abren como
platos. Ellos en ningún momento habían estado en peligro, estaban de vacaciones
en las Bahamas celebrando sus cincuenta años de casados, lo olvide por
completo.
-Pero yo los oí.-Sollozo.
-Fue muy fácil engañarte.
Comienza a reírse animadamente, mientras
me coge de la camiseta arrastrándome por todo el suelo ignorando mis gritos. Me
lleva hasta otra próxima sala donde hay varios muchachos fumando y jugando al
billar, al verme todos se acercan a mí con una mirada maliciosa, pero Andrew
hace un gesto que los para a todos. Melanie vuelve con otra chica.
-Bien, toda vuestra.-Dice Andrew soltándome
del pelo.
Los hombres ríen, un chico algo joven,
de unos diecisiete años aproximadamente se acerca a mi desatándome las cuerdas
de mis manos y pies. Tengo la necesidad de darle las gracias pero sé que si ha
hecho eso, no es para soltarme y dejarme libre.
-¿Tienes el dinero que Andrew te pidió?-Pregunta.
Y asiento.- ¿Quieres que te ayude a salir de aquí?
Su voz es apenas un susurro, pero lo
suficiente para oírle sin que los otros tipos se enteren. Pronuncio un
"si" con los labios, la mirada de Melanie se clava en mí y en el
chico, pero no se da cuenta de lo que me está diciendo.
-Si me das todo el dinero, te ayudo a
salir.-Acuerda mirándome a los ojos.
-Primero ayúdame a salir.-Le respondo.
-Hey Gabe.-Exclama uno.- ¿Qué haces?
El muchacho, se levanta de enfrente de
mi cogiéndome suavemente de la mano derecha. No debería confiar en él pero no
tengo otra opción. Por lo que veo a través de la ventana he estado durmiendo casi
un día entero pues el sol se está escondiendo, dejando todo oscuro.
-Me he pedido divertirme con ella
primero.-Dice carcajeando.-Lo siento tíos.
Todos los presentes bufan, pero no
dicen nada más. El muchacho, Gabe, agarra mi brazo y me guía hasta adentro, no debería
de haberme fiado. Siento un nudo enorme en la garganta. Entramos en una habitación
y Gabe cierra la puerta tras pasar, seguidamente corre hacia la cama que hay y
la lleva arrastrando junto con un armario hasta la puerta, tapándola; enseguida
corro hacia la otra punta del cuarto porque tengo miedo de que me haya mentido
y solo quiera matarme. Se vuelve hacia mi quitándose varias gotas de sudor que
caen por su frente. Trago saliva.
-Tranquila.-Me calma acercándose a mi.-Saldremos
por esta ventana.
-Vale.-Respiro aliviada.
Se acerca y entre los dos intentamos
abrirla pues está algo encajada, cuando lo conseguimos, descendemos poco a poco
y en silencio. Menos mal que aún hay luz porque si no iba a ser muchísimo más difícil.
Cuando tocamos el suelo, Gabe agarra mi brazo.
-Te he sacado del almacén.-Dice.-La
mitad. Ahora.
Habla del dinero. Lo veo algo razonable
así que saco el fajo de billetes de mi bolsillo y le tiendo trescientos dólares
en la mano. Gabe se lo mete en el interior de su chaqueta de cuero y
seguidamente, mirando hacia todos los lados asegurándose de que nadie nos está
viendo o se ha dado cuenta pero estamos completamente solos.
-¿Qué hacemos?-Pregunto en un susurro.
-Correr.-Dice.-Vamos a por mi coche,
está algo alejado de aquí.
Asiento y agarrada de su mano
fuertemente, le sigo atravesando las piedra y toda la tierra que se ha
convertido en barro tras haber llovido. O sé a dónde iremos, pero sé que estamos
muy lejos de la casa de mis abuelos y sobre todo, de Justin. Hay montañas
bastante cerca y por un momento pienso que eso sería un bien escondite, pero pronto nos encontrarían si no Andrew, Melanie o sus
amigos aquellos.
-Vanessa, nos están persiguiendo.-Dice
Gabe mirando hacia atrás mientras corre
lo más deprisa que puede.
-¿Qué hacemos?-Exclamo intentando controlar mi respiración..- ¿Van
armados?
Y a Gabe no le da tiempo a responderme,
una bala impacta en su cabeza haciendo diana y seguidamente se desploma al suelo sin darle tiempo a decir ni una sola palabra.
A partir de ahora, van a haber bastantes muertes sólo digo eso. Y ¿que os ha parecido el cap? sagfhsajk creo que ha quedado un poco corto, pero estoy liada con los examenes y tampoco tengo mucho tiempo. Bueno eso caraqueso, un besazo enorrme y espero que os haya gustado el cap, muchas gracias por leer. PD: SI LEÍSTE EL CAPITULO NO TE OLVIDES DE DARLE RT AL LINKQUE HAY JUSTO DEBAJO DE LA IMAGEN DE ARRIBA DEL CAPITULO. GRACIAS.